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Viridiana

Viridiana es el título de una película de Luis Buñuel, pero también es el restaurante del conocido chef Abraham García.  Para celebrar San Valentín se me ocurrió que nada mejor que ir a comer a este afamado restaurante madrileño al que hace tiempo le tengo ganas.

Hace años estuve trabajando por la zona y todos los días pasaba por delante del restaurante, a primera hora de la mañana. Muchas veces veía como tenía en la reja, la prensa del día y alguna vez le puse yo el periódico en su sitio al encontrarlo en la acera tirado.

Un restaurante “de cine”

Abraham García no es un chef típico, está fuera de premios, estrellas Michelín y reconocimientos varios. Él tiene una clientela fiel, de alto poder adquisitivo, que no duda en acudir puntualmente. El cocinero los suele saludar y conversar con ellos. Pero se ve que esto lo hace con los habituales, porque a los nuevos clientes como a mi, terminan decepcionando. Luego al final te cuento del artículo te cuento.

A Viridiana tienes que ir con reserva, como todo restaurante “de postín” que se precie y, aparte de ver la carta, el cocinero viene a explicar sus platos fuera de carta que generalmente suelen ser preparaciones de temporada.

Nosotros pedimos una ensalada de setas con jamón de pato y foie y de segundo pez espada con pisto. Otro de los puntos fuertes de Viridiana es su extensa carta de vinos y como a Lisice le gusta mucho el Rivera del Duero, elegí un reserva Villa Pedrosa, La Navilla. Como sabes yo soy más de cervezas, pero Lisice dijo que era muy bueno.

vino viridiana

Ribera del Duero y aceite. juntos pero no mezclados

Mientras esperábamos nos trajeron unos entrantes; el primero era un potaje de garbanzos con castañas, acelgas y bacalao. El segundo un pincho de entraña de ternera con batata. Que puedo decir, cualquier calificativo es poco para tanta belleza culinaria. De verdad que no exagero, yo soy más bien poco de platos de cuchara pero el potaje me encantó.

potaje viridiana

potaje de garbanzos con castañas.

entraña con batata

entraña con batata

La ensalada la habíamos pedido para compartir, por lo que nos la dividieron en sendos cuencos. Estaba sabrosa, con su aliño perfecto y sus lechugas de temporada.

Del segundo plato, el pez espada en dados con pisto y patatas, me quedo sin duda con el pisto. Como buen toledano que es, Abraham García borda el pisto manchego. Me trajo buenos recuerdos del que preparaba mi madre, toledana también, y que era de los pocos platos que hacía de maravilla.

ensalada viridiana

Ensalada de temporada.

pez espada

pez espada con pisto en sartén

El postre que nos apetecía no lo tenían, lástima. Así que yo pedí un cortado y nos trajeron además una pera macerada en tequila y unas trufas.

postre viridiana

peras al tequila

En cuanto al local; tiene dos salones, uno nada más entrar al restaurante y otro en la parte de abajo, alargado y algo estrecho, con las mesas un poco juntas en las que puedes escuchar al resto de comensales a poco que alcen la voz. Sobre la decoración, bueno y mi no me resultó ni bien ni mal. Lisice me dijo que le haría un cambio radical.

Mi impresión general  de Viridiana fue buena, no así el trato que quiero achacar a un despiste pero que, sinceramente me dolió.

Yo soy una persona que, si ve un famoso por la calle (el otro día me crucé con el boss de Telefónica, César Alierta, por ejemplo) no suelo lanzarme sobre ellos, pedirles autógrafos, fotos y demás, porque considero que es una grosería. En casos muy puntuales me he podido acercar a saludar si ciertamente admiro a la persona.

Por eso, cuando el cocinero de Viridiana bajó a al comedor a charlar con los comensales, me animé a solicitarle una foto. Me dijo que por supuesto y cuando me había levantado para ponerme, me dijo que prefería hacerse la foto con uno de sus sombreros, que iba a buscarlo.

Ahí acabó todo. Se puso a charlar con los comensales de una mesa grande (debían ser como 8) y no se supo más. Yo quiero achacarlo a un olvido, pero uno no sabe que pensar. Eso sí, mi decepción fue bastante grande.

En resumen, Viridiana es un restaurante al que al menos hay que acudir una vez en la vida.

El restaurante Viridiana está en la calle Juan de Mena 14. Madrid. Precio aproximado 80-100 € por persona.

 

Sobre araque

Disfruto con las mismas cosas que tú; un buen plato, una buena película y una buena compañía. Además de todo esto, me gusta mucho la fotografía, la lectura y la cerveza y no precisamente por ese orden.

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